Cuando emprendes con un negocio, o estás buscando un nombre para tu marca o una nueva línea de productos, el tema de buscar nombre suele complicarse y mucho. Se trata de un trabajo de introspección muy minucioso. Cuando crees que ya lo tienes, no te convence, necesitas buscar 20 opciones más, etc… Es por eso también que se ha convertido en una especialidad dentro del diseño de marcas, ya que es un proceso algo laborioso.

 

Si tienes claro el nombre que quieres usar, genial, trabajo y dinero que te ahorras. De hecho, nadie mejor que tú para saber lo que quieres y lo que no, lo que te gusta y lo que no, lo que quieres transmitir y lo que no. Por eso bloquear unas horas, una mañana o una tarde dentro de tu ajetreada agenda, puede llegar a ser muy muy gratificante. ¿Puede haber algo más importante que el nombre de tu marca? Recuerda que ese nombre te va a acompañar durante un buen tiempo y debe transmitir lo que eres tú y tu proyecto.

 

EN BUSCA DEL NOMBRE PERFECTO

 

El naming es la primera piedra en la construcción de una marca. Es lo que primero ve tu cliente, tu nombre, y esto es lo que abrirá o no la puerta al siguiente paso a la hora de vender. En definitiva es el arte y el proceso de encontrar el nombre adecuado para tu proyecto, con la finalidad de que cumpla con tu objetivos empresariales. Para empezar con el proceso te dejamos estos tres puntos a seguir:

 

  1. Un buen punto de partida es mirar hacia afuera, mirar a tu alrededor y ver qué nombres está usando la competencia (directa o indirecta) y proyectos de tu sector. Fijate cómo se están posicionando, como empresas cutres o low cost, o como empresas premium.

 

  1. El tipo de nombres que están usando, si se parecen mucho entre si y ninguno se está desmarcando o diferenciando, o al contrario, no se parecen nada entre si.

 

  1. Y sobre todo, cómo se están vendiendo o posicionando en cuanto a características, emociones, sub temáticas. Para que veas más claro este último punto, pregúntate ¿Qué emociones y sensaciones están intentando transmitir a sus clientes? Una imagen aventurera, joven y desenfadada, o por el contrario, una imagen moderna, refinada, elegante, seria e institucionalista.

 

Hay varias técnicas para llegar a tu nombre de marca ideal, pero lo que funciona en todas es que cojas papel y boli. A partir de aquí vas analizando, punto por punto. Me parece un trabajo de introspección muy gratificante al final, se trata de mirar hacia adentro, y aunque parezca una tarea tediosa, se disfruta. Fijate que empezamos a analizar sin saber ni el nombre. Debe ser así porque de esta forma el nombre llegará de forma natural.

 

* Aquí puedes echar un vistazo a nuestros últimos trabajos de branding.

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