Que tu imagen corporativa es algo muy muy importante para que tu proyecto empresarial tenga el impacto que debe tener y finalmente tenga éxito, es algo que ya sabes.

 

En el estudio es donde desarrollamos todas nuestras ideas, dibujamos, sacamos miles de conceptos, borramos, volvemos a probar, hasta que sale algo de verdad. Algo genial. En nuestro estudio es donde se cuece la imagen corporativa de todos nuestros clientes, a fuego lento. Nos gusta trabajar en profundidad, por eso nos gusta hacer muchas preguntas a nuestros clientes antes de empezar. Todo tiene un porqué, verás…

 

LA INVESTIGACIÓN PREVIA LO ES TODO

 

Preguntas, preguntas y más preguntas. Todo para llegar al corazón de la esencia de tu proyecto. Antes que nada avisamos al cliente que vamos a hacer preguntas para poder enfocar al máximo su proyecto, porque también es nuestro proyecto. Explicamos la necesidad y el porqué necesitamos conocer en profundidad una serie de datos.

 

¿QUÉ TIPO DE PREGUNTAS? MMM…POR EJEMPLO…

 

Quién es tu cliente, qué parte de ti quieres plasmar en tu proyecto, cómo sientes tu proyecto, qué valores y sensaciones, emociones, sentimientos quieres transmitirle a tu cliente potencial, qué esperas conseguir, qué ideas tienes en mente.

 

La realidad es que nos encontramos con clientes que lo tienen muy claro, otros que no lo tienen tan claro y otros que van muy perdidos. Mucho. Pero en este último caso, la predisposición de colaborar y aportar el mayor número de datos y detalles, se reflejará mucho en el trabajo final. La buena comunicación y el feedback aporta mucho en el proyecto, por ejemplo en la rapidez del desarrollo del mismo, que la aprobación triunfe y te sientas 100% cómodo con tu marca.

 

PERO LA CLAVE ESTÁ EN…

 

Una de las claves es tener todo claro, una buena base para desarrollar la identidad, y poco a poco ir enfocando y personalizando al máximo. Esto hará que tu identidad visual sea única.

 

¿Qué hay más importante que captar la esencia del proyecto? Nada. Una vez tenemos esto ya tenemos la base para desarrollar el proyecto. Ya tenemos el hilo conductor y esto no hay que pasarlo por alto.

 

Normalmente cuando un cliente nunca ha trabajado su identidad corporativa, suele estar más receptivo a las propuestas. Los que ya tienen una identidad visual, pero la quieren cambiar porque para nada se sienten ya identificados con ella, tienen miedo a que el cambio sea muy diferente. En este caso, lo mejor que puedes hacer es confiar en tu diseñador, con total confianza, sin ningún tipo de condición. De esta forma, dejarás rienda suelta a nuestra imaginación y buen hacer.

 

Puedes seguirnos la pista en nuestro PORFOLIO.

 

Si estás pensando en darle un cambio de aires a tu imagen visual, lánzate. Por muy locos que te parezcamos, estás en buenas manos. Si quieres dar el paso, te esperamos AQUÍ.