Las tendencias de diseño del momento suelen plasmarse mucho en los proyectos de branding que se desarrollan. O bien bajo el criterio del diseñador o muchas veces porque el cliente te lo pide.

 

¿Qué ocurre con esto? Que el tiempo pasa y a veces algunas tendencias se quedan desfasadas. Por lo que las tendencias son muy útiles para coger ideas pero hay que tener en cuenta que la tendencia caduca, y hay que transformarlo en algo más atemporal.

 

Normalmente el branding visual de una marca se puede ir actualizando, normalmente cada dos años o incluso algunas anualmente. Como hemos explicado en artículos anteriores, tu y tu proyecto evolucionáis, pero si no actualizas tu imagen, tu imagen se queda atrás, no evoluciona al mismo ritmo que tu y tu proyecto. Si te dejas influenciar mucho por las tendencias, te verás obligado a ir cambiando antes de lo esperado.

 

Además, por otro lado, no todo lo que está de moda tienes que aplicarlo a tu marca, porque igual no le hace ningún favor. Pero no nos engañemos, las tendencias nos encantan y son una fuente muy potente de inspiración para sacar nuevas ideas adaptadas a la realidad de nuestro proyecto.

 

“EL KIT DE LA CUESTIÓN ESTÁ EN: MINIMALISMO, MENOS ES MÁS Y ADAPTARLO A LA ESENCIA DEL PROYECTO.”

 

FONDOS CLAROS Y NEUTROS

 

Tanto en las fotografías de tu negocio como en tarjetas de visita o webs. Los colores neutros y los diseños limpios son el rey del diseño en este momento. El minimalismo está muy presente, y realmente son diseños inteligentes porque funcionan. El motivo es porque la percepción del cliente no es abrumadora, es clara, es limpia, no confunde ni dispersa al cliente, y por tanto nos ayuda a enfocarlo a nuestro objetivo.

 

En estos casos, se suele combinar dos o tres colores máximo, todos neutros o que no sean demasiado fuertes. Los colores más comunes son el blanco, colores grises y tierra nude, o el rosa palo o color mint, los cuales son coloridos pero sin salirse de la tendencia nude.

 

 

TIPOGRAFÍAS

 

La más usada en los últimos tiempos son las tipografías sin serif. Por su simplicidad, discreción y fáciles de combinar con otras tipografías. Pero una tendencia muy de moda es usar las tipografías imitación caligrafía o lettering. Le dan un aire desenfadado, a veces divertido, natural y cercano. Pero si realmente las hacemos a mano, es decir, no predeterminada, captan mejor su esencia.

 

Estas tipografías van muy bien para combinar también. Con este tipo de caligrafías, tenemos que tener en cuenta que sean legibles, ya que a veces distorsionan un poco y no podemos distorsionar nunca nuestro mensaje.

 

 

LOS ICONOS

 

El minimalismo entre otras cosas, nos ha enseñado a ser más visuales. A veces con un icono ya transmitimos lo que necesitamos transmitir. Además de una forma más amena para el cliente, aunque para esto también dependerá mucho de tu sector.

 

Por lo general la iconografía como el visual thinking, es una forma de comunicación visual que ayuda al receptor a digerir mejor los conceptos y a entender de una forma más simple y rápida. ¿Te imaginas que con un icono el cliente ya detecte tu servicio o especialidad? Sin necesidad de más palabras. Usando más iconos y menos letra, alejará a tu cliente potencial de esa sensación de agobio. Y te captará a la primera.

 

 

 

* Aquí puedes echar un vistazo a nuestros últimos trabajos de branding.

 

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